Termino de comer y me aburro así que decido salir a dar una vuelta por ahí. Nada más salir me sorprende el crío del otro día al que le estaban pegando la paliza, puedo observar que tiene una fea cicatriz en el labio adornada con un moratón en la mandíbula. De repente caigo en que el niño me está mirando fijamente.
-Tú... ¿me puedes ver?- digo susurrando. El niño me mira fijamente y asiente con la cabeza, tendrá unos nueve años, diez como mucho.
- ¿Eres un fantasma?- pregunta el niño más interesado en el hecho que asustado y no puedo evitar soltar una risa.
- No, no. No soy un fantasma. Soy un ser invisible.
-Entonces, si eres invisible... ¿por qué te veo?
- Vamos a ver- me siento en la acera preparándome para explicarle todo.- Soy invisible, pero tú me puedes ver porque tienes un aura especial.
- ¿Qué es un aura? ¿Y por qué la mía es especial?
- A ver, un aura es... como una fuerza que desprendes tú. Es como... radiación de tu personalidad, ¿sabes lo que es la radiación?
- Si, es lo que le pasa a los superhéroes.
-Más o menos campeón, solo que tu superpoder al tener un aura tan especial es verme.
- Jo, ¿nada más? Pues que mierda de superpoder.
Rio pensando "este crío es la leche, ¿de dónde habrá salido?" cuando de repente la chica ciega del otro día sale andando por la calle y llama al niño que al parecer se llama Lucas. Le hago a Lucas una seña para que no diga nada y se va andando con la chica ciega, por lo que escuché son familia. Creo que el niño me ha divertido lo suficiente y vuelvo a entrar. "Vaya 'paseo' Tom" pienso y sonrío recordando a Lucas, ¿quien será esa chica ciega? No la había visto antes, solo la vez que estaba llorando y aún no sé el por qué. Bah, ya lo descubriré, voy a ver si Mery se ha conectado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario