Vale, ahora sé lo que pasó anoche. Me puse celoso, me peleé con un tío que intentaba ligar con Mery, fui a su casa para que me curase la herida del labio y... la besé. Pensé que el beso había sido un sueño pero no. Me empieza a contar cosas que le dije y no sé por qué no me dan vergüenza. Debería estar muriendo de vergüenza ahora mismo pero no... ¿seguirá surgiendo efecto la droga quita-vergüenza? Seguramente, no recuerdo cuantos sobres tomé pero supongo que más de la cuenta.
Mery y yo nos volvemos a quedar dormidos y esta vez cuando me despierto estoy abrazado a ella y con su cuello justo delante mia, lo tocaba con la nariz.
No sé como paso pero antes de darme cuenta le había dado un beso, me había quedado a dormir con ella y le estaba haciendo pastelitos de chocolate para servir en la cama por la tarde. Bien Tom. Decides alejarte y ¿qué haces? Acercarte lo más que puedas. Eso de pasarme todo el día en la cama con Mery no me desagrada, no me desagrada nada, de hecho me gusta, más de lo que debería gustarme y lo que más me asusta de todo es que no creo que pueda controlarme respecto a Mery, así que decido irme, le doy un beso en la frente le revuelvo el pelo y me derrumbo en mi cama imaginando que es la de ella y que está ahí conmigo.
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