sábado, 28 de septiembre de 2013

23-9-13


Oigo a Yequi decirle a Noelia que Mery ha desaparecido. Salgo a buscarla, está lloviendo a cántaros.
Dios, Mery no aparece, llevo buscándola demasiado tiempo, estoy demasiado cansado. Vuelvo a casa y me encuentro a Mery dormida en mi sofá.
Dios, está en pijama, no lleva ni zapatos, está empapada y congelada. La llevo a mi cama y decido quitarme la chaqueta y ponérsela para que entre en calor. Sigue helada.
Está temblando. La abrazo intentando darle calor como pueda, se despierta, está muy débil. Ya parece no estar muerta de frío, intento besarla y abrazarla cada vez que puedo, tengo miedo a que se ponga peor. Empiezo a notar el cansancio de las horas buscando a Mery y al parecer me afecta al cerebro porque cuando me quiero dar cuenta estoy besando a Mery y bajando la mano más de lo que debería. Me doy cuenta de que no lleva pantalones porque le preste una camisa mía, le queda muy grande, pero aún así no hace la misma función que un vestido. e estoy pasando de la raya, lo sé, pero no puedo evitar que me guste sentir su piel. Se me pasa por la mente meter la mano bajo la camisa y mi mano muere. Se queda quieta, ya ni sube ni baja. Me gusta que me abrace, me gusta verle dormida, me gusta...Demasiado. Le acaricio el pelo con miedo a despertarla y acabo yo dormido. Ojalá pudiera dormir todas las noches así con ella.

jueves, 26 de septiembre de 2013

ARCHIVOS DE LA DIMENSIÓN INVISIBLE. CÓMO GANÓ TOM LA MEDALLA AL VALOR, PRINCIPIO.

Archivos del mundo de Tom

Tom se despidió de sus padres con un abrazo y se fue al campamento militar. El padre de Tom habría estado en la guerra también de no ser porque él no era un invisible y no era su guerra.
Los primeros días eran instructivos,  pasados esos días servía de informador del campo enemigo y un poco después Tom empezó a ayudar a cargar con la artillería al campo de batalla.
Tom siempre observaba cada pequeño detalle. La profundidad de la tierra, las huellas de los spilnoks, su olor... Hasta los cadáveres que dejaban a medias. Solían dejar muchos cadáveres a medias, despedazados por la cara o con algún brazo desmembrado. A Tom no le resultaba agradable verlos, ya que en cualquier momento podría encontrarse con la cara desfigurada de un conocido, pero sabía que de alguna forma podría sacarle ventaja.
Día tras día Tom aprendía cada vez más cosas, a manejar más armas y mejores. A emplear modos de camuflaje, a
entender textos spilnoks, pero sin duda, lo que de más ayuda le sirvió fue el conocimiento que adquirió sobre venenos.
Cuando ya era casi invierno habían perdido a tanta gente que los que sobrevivieron eran personas que nunca habían estado en campos de batalla o los militares más expertos, Tom obviamente no era de los militares expertos.
La vida en el campamento militar se hacía demasiado complicada, se les acababan las ideas y no paraban de llegar notificaciones de muertes de familiares, entre ellos, un día, llegó.
Tom estaba con unos cuantos venenos que había encontrado en el almacén cuando su amigo Oliver, uno de los pocos que sobrevivieron llegó. Empezó a hablarle muy apenado, Tom no sabía que pasaba pero sentía miedo, Oliver no conseguía decirlo, cuando lo dijo la cara pálida de Oliver se había convertido en un lienzo en blanco con dos ojos profundamente negros mirando a Tom con cara de pena. Los padres de Tom habían sido atacados por los spilnoks, los habían devorado mientras dormía. Tom frustrado tiró el botecito de veneno al suelo rompiéndolo en mil pedazos y salió corriendo de la base, estaba nevando, ya era invierno, últimamente los spilnoks ya no atacaban por diversión, ya no dejaban restos de carne sin comer, atacaba el hambre y también se notaba en el campo enemigo. Tom estaba saliendo cuando vio huellas de spilnoks a lo lejos, sintió una rabia tremenda, se cargó con la primera arma que vio y salió corriendo tras las huellas sin que nadie notara su ausencia. Cuando quiso darse cuenta las huelas se habían adentrado en la ciudad y un spilnok estaba acechando a una niña pequeña. Una niña a la que Tom conocía demasiado bien para no intervenir. A unos metros estaban los cadáveres de los padres de la niña, a la que todos sus conocidos llamaban fresa por una extraña adicción a las mismas, aunque realmente se llamaba Sahar. La niña solo tenía 5 años, solo lloraba en ese momento, sus padres ya no estaban vivos y su hermano, que tenía la edad de Tom intentaba defenderla del spilnok protegiéndola con su propio cuerpo.

                       [El resto se pondrá en las entradas siguientes a esta]

lunes, 23 de septiembre de 2013

ARCHIVOS DE LA DIMENSIÓN INVISIBLE. EMPIEZA LA GUERRA.


Archivos del mundo de Tom.

Tras un año después de conocer a Annie los spilnoks ya se habían infiltrado en la dimensión de Tom y ya no solo atacaban a las cosechas, habían aparecido 3 cadáveres de una familia que vivía en la frontera. Los padres de Tom, preocupados por los ataques le dieron permiso a Tom para quedarse en casa de annie unos días. Ellos eran conscientes de que era su novia, de hecho Annie ya había ido en un par de ocasiones a la dimensión invisible. Los padres de Tom se llevaban muy bien con Annie, ellos mejor que nadie entendían que las relaciones entre humanos estaban prohibidas pero eran inevitables. El padre de Tom era humano, de hecho para casarse con la madre de Tom tuvo que transformarse en...Bueno, eso es otra historia que ya contaré. Algún día.
Mientras Tom estaba en casa de Annie la situación en su dimensión se hacía insostenible. Ya no solo la comida escaseaba, también los habitantes. Los spilnoks arrasaban con todo lo que encontraban, niños, adultos, comida, casas... Apocas horas antes de que se declarara la guerra contra los spilnoks a Annie la estaban metiendo en un manicomio, y la seguridad invisible al descubrir que Tom tenía una relación con una humana lo reportaron a su dimensión. Pocas horas después, cuando lloraba la pérdida de annie en su habitación escucho el aviso por megafonía.
“Se declara la guerra contra los spilnoks. Se reclaman soldados desde 15 hasta 75 años en las tropas.” Tom tenía 14 recién cumplidos, pero tenía amigos que se verían obligados a ir a la guerra. Entonces recordó, que si no hubiese burlado la seguridad de su dimensión no habría conocido a Annie, pero tampoco habría una guerra. No podía vivir con Annie, tampoco podía vivir con el peso de la guerra sobre su conciencia. No podía decir nada, sus padres serían el objetivo de las críticas y si se matase la gente le recordaría como el pobre niño que no soportó la guerra.
Tom decidió alistarse al ejército. No le daba miedo morir, pues en el fondo lo deseaba.
En tres semanas Tom ya estaba en el campamento militar. Habría estado en dos semanas allí de no ser porque dudaron dejarle participar en la guerra con tan solo 14 años pero la gente iba muriendo rápidamente, y al fin y al cabo podrían usarlo como informador, en el campamento habría más vigilancia, más armas, estaría más seguro, así que al final le dejaron. Allí estuvo un año y medio en el que Tom consiguió acabar con la guerra, la medalla al valor y la medalla a la estrategia con tan solo 15 años.

domingo, 22 de septiembre de 2013

ARCHIVOS DE LA DIMENSIÓN INVISIBLE. 1.

Archivos del mundo de Tom.

Las dimensiones están conectadas entre si por una forma u otra. Hay bastantes dimensiones la mayoría de ellas desconocidas y peligrosas, por ello cada dimensión tiene un sistema de seguridad que impide el acceso de bestias de otras dimensiones. Ese es el caso de la dimensión Spilnok.
Los spilnoks son seres subdesarrollados bárbaros y caníbales que habitan en una dimensión pegada a la invisible. El caso es que como son seres bárbaros que devoran todo lo que encuentran y se devoran a ellos mismos se quedan sin comida y empiezan a intentar traspasarse a otras dimensiones para alimentarse.
Para entender cómo los spilnoks se colaron en la dimensión invisible tenemos que volver un poco al pasado, cuando Tom tenía casi 13 años.
En la dimensión invisible hay bastantes reglas para la seguridad de sus habitantes, una de ellas es que no pueden ir a la dimensión humana hasta que se tengan los 13 años, a veces los 14.
Tom era muy impaciente y un día burlo el sistema de seguridad para ir a la dimensión humana provocando grandes fallos en la ODVD (Organización De Viajes Dimensionales). Desde entonces la seguridad de la dimensión invisible fallaba, pero nadie se daba cuenta. Mientras los spilnoks traspasaban la barrera de su dimensión para infiltrarse a provocar el caos en la de Tom él estaba conociendo a Annie y enamorándose de ella, sin saber que por haber burlado el sistema de seguridad iba a provocar sin querer una horrible guerra y montones de muertes por su culpa.
Tom nunca dijo que fue por su culpa, ¿qué iba a decir? No podía decir nada, lo condenarían, se temía lo peor. Así que no lo dijo, nunca.
Tom, sin saberlo, en ese momento, acababa de provocar la guerra que se cobraría la muerte de miles de personas, incluidos sus padres.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

*Notas mentales*

Cosas que he descubierto:
1. Yequi a veces se disfraza de Mery. No sé por qué pero da bastante el pego, casi me confunde.
2. James reconoce el olor de la gente. De hecho me ha sonsacado que estoy saliendo con Mery porque según él cuando llegué esta mañana a casa olía a Mery. En fin. Cada loco con su tema.
3. ¡ME ENCANTA EL CHOCOLATE! DIOS, ESTÁ RIQUÍSIMO. NOELIA DEBERÍA  COMPRAR MÁS A MENUDO.
4. Creo que a Noelia le empieza a molestar que le robe el chocolate.
5. El viejales no sabe quién es Harry Potter.
6. Al parecer soy gocho, que al parecer es ser muy goloso con los dulces o algo así, lenguaje de viejales.
7. No debería intentar hacer piruetas con el skate en gravilla.
8. Debería ir a patinar con las manos vendadas de antemano.
9. Debería tener vendas en casa.
10. Debería tener CHOCOLATE en casa.
11. A Merilú le sienta muy bien su pijama de ositos.
12. A James le gusta Elisa. Él no me lo dice pero yo lo sé.
13. Debería tener guardados los calzoncillos bajo llave para que james no me los robe.
14. Las collejas de James duelen.
15. Al parecer Jeff the killer es más guapo que Steve (según Merilú)
16. ¿HE DICHO YA QUE ME GUSTA EL CHOCOLATE?
Viene alguien, dejo de escribir por ahora.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Días 13 y 14 de septiembre del 2013

Estoy ordenando los cajones buscando la manga del pijama de Noelia cuando ente las cosas me encuentro una peli de miedo.
Jo, ahora quiero verla. ¿A quién le gustan las pelis de miedo?
Uhmm...No pienso verla con James. Ag, qué demonios, me voy a casa de Mery.
Vale, voy andando por la calle de Mery pero me paro dos casas antes mirando el jardín. Veo una amapola, ¿por qué no? Cojo la amapola y llamo a la puerta, me abre y le doy la amapola. Si no estuviese drogado con droga quita vergüenza no creo que le hubiese regalado una  flor ahí como si nada.
Bueno, que le cuento que llevo una peli de miedo y...Espera espera... ¿Mery lleva en el pelo palomitas? Algo me da  mi que no es precisamente una moda así que me dedico a apartarle el pelo y quitarle las palomitas los primeros minutos de la película. Malditas palomitas que huyen de mi, ¿no me queréis palomitas? ¿Me odiáis por no tener una melena donde poder esconderos? AJÁ conseguí quitarle la palomita. Me siento realizado.
Casi se me olvida la peli. Me pongo a verla y mery abraza a un cojín en una escena que supongo que debe darle miedo o frío. Creo que es la primera opción pero en cualquiera de las dos opciones me gusta más que se abrace a mi. Al final apoya su cabeza en mi hombro y a un poco más de la mitad de la película acabo dormido. Cuando me despierto me estoy moviendo torpemente por un pasillo, me lleva Mery, y lo otro que recuerdo es estar en su cama y pedirle que se quede conmigo. Después de eso me desperté en la cama de Mery con ella a mi lado y no puedo evitar tocarle el pelo, es demasiado tentador.
La he despertado sin querer "Tom, me haces cosquillas" vaya por dios, soy un monstruito cosquillero. Di que si Tom, invéntate palabras ya si eso.
Pues bueno, aumentando las cosas que hago sin darme cuenta de como he llegado hasta ahí le sumo a la lista el encontrarme de repente besando a Mery en el cuello. Creo que tengo una obsesión por su cuello.
Después de un rato nos levantamos de la cama, voy a por la comida de mio ella me da mis zapatos me los pongo y me voy. Le prometí a Noelia ir hoy con ella porque hace tiempo que no la veo. Conociéndola intentará sonsacarme cosas de mery.

viernes, 13 de septiembre de 2013

11-9-13 Más tarde, pero aún de madrugada.

 Me encuentro en el callejón desplomado, cansado de llorar.
Me levanto andando sin rumbo, un poco desorientado (nunca fui bueno en orientación) y me encuentro en la calle de Mery. Oigo un sonido, creo que es piano, viene de su casa.
M acerco a la ventana y la veo de espaldas tocando el piano. Conociendo a Noelia habrá avisado a todo el mundo de que he desaparecido.
Envío un SMS a Noelia: “Estoy bien. Aunque eso es relativo”.Vuelvo a mirar a Mery por la ventana y por primera vez no me recuerda a Annie. No es su pelo ocre, no es su personalidad nerviosa, es una persona totalmente distinta, sentada tocando dulcemente el piano. Me doy cuenta de que he estado intentando encontrar a Annie cuando no hacía falta encontrarla. Y me siento tan extrañamente en paz que debería sentir miedo. Tal vez sean efectos de la droga, pero no me siento tan mal como esperaba, supongo que los años realmente curan.
Voy a llamar a la ventana pero al primer toque noto que está abierta así que...que demonios, no es la primera vez que me cuelo por una ventana.
Entro y le digo a Mery “Una canción muy bonita” y parece asustarse. Normal, como para no asustarse, entra un chico de madrugada en tu casa por la ventana de atrás cual violador del bosque, es como para no asustarse, me extraña que no hubiese agarrado el hacha pero eso también me alivia.
Al parecer Noelia también avisó a Mery de que había desaparecido, se la ve preocupada, no sé por qué pero la abrazo, tal vez para que se de cuenta de que estoy bien y que no había de qué preocuparse.
Le pido perdón. Yo no quería que se preocupase por mi culpa, yo no quería que pasase eso con Annie, yo no quería... No quería muchas cosas, y sin darme cuenta todo este tiempo he estado preocupándome de no hacer daño a Annie haciéndome daño a mi mismo y a Mery, y me siento culpable.
Le beso sin saber muy bien por qué, solo sé que me ayuda a sentirme mejor. Noto que mi cuerpo ya no me hace caso, pero me da igual. Realmente, me da igual, no es que besar a Mery me moleste.
¿No es que besar a Mery...me moleste...? Creo que...podría gustarme más de lo que quisiera admitir. Le acabo de decir te quiero y creo que ella me ha dicho que también.
Creo que...Los besos que le estoy dando los controlo yo, no mi cuerpo ni las drogas, yo. Y creo que...Joder, creo que me la voy a comer a besos, frena un poco Tom.
Consigo parar, la veo sonrojada y me gusta verla así. Mio se acerca y me pongo a acariciarlo para tener algo que hacer en este silencio tan incómodo y Mery va al baño. Creo que cada vez que que le da vergüenza algo va al baño para desaparecer un rato, va mucho cuando estamos solos, pero no sé bien si eso es bueno o malo. Cuando vuelve necesito saber una cosa. Necesito saber si era verdad o era solo por pena, no me gusta dar pena.
Me dice que era verdad y me siento confuso, no me esperaba que me dijera por pena pero... no tenía un plan B si admitía que era de verdad. De repente mi cerebro frases que de haber sido por mi jamás habría sido capaces de pronunciarlas, aunque si es vedad que las pensaba.
“Yo...quiero estar contigo.” Sigo acariciando a Mio, me da demasiada vergüenza mirarla ahora a los ojos, aún estando drogado con la droga quita-vergüenza.
La veo un poco alterada y noto que ha tartamudeado un poco, me acaba de preguntar “¿C-conmigo?” Así que por qué no, le digo que si. Sigo acariciando a Mio, me va a dar algo, no sé como a Noelia le puede gustar tanto el silencio, me voy a volver lo...
Mery...¿Me está...besando? Noto como le da un vuelco a mi corazón, maldito sea, no lo ha visto venir y ahora yo pago las consecuencias de estar terriblemente nervioso. Se aparta y yo lo lamento. No me puedes dejar así, así no...
Le pregunto que si eso es un si y asiente. Yo nunca sé como actuar en estas situaciones.
Al rato vuelvo a mi casa no sin antes robarle otro beso preguntándome como demonios he podido hacer eso sin pensarlo siquiera. Llego a mi casa y me bebo un vaso de agua, no he dormido en toda la noche, debería ir a dormir.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Cumpleaños de Annie.

Son las 00:37. Ya es el cumpleaños de Annie. Noelia me ha dicho de ir a dar una vuelta con ella por la calle para despejarme un poco.

Voy a dar una vuelta por la calle con Noelia cuando de repente aparece. 
No, no puede ser, es mi mente, debe de estar jugándome otra mala pasada. Annie. Me quedo parado sin saber que hacer buscando algo que me diga que la chica que estoy viendo reír con unos amigos no es Annie pero no encuentro nada. Miro a Noelia en busca de respuestas pero está pálida con los ojos fijos en ella.
Cuando me dice: “Tom, es ella.”
Le miro a ella y después a Annie y me acerco hasta donde es imposible no verme.
Annie...
Le llamo, parece oírlo pero me está...¿ignorando? No, es peor, no.... ¿no me ve?
Annie no me ve, no puede estar pasando esto. Annie no me ve, estoy frente a la chica que una vez fue toda mi vida y ella simplemente no me ve. Pero no es porque es ciega, no es la chica ciega. Es porque ha perdido su aura. Ese aura tan brillante que una vez tuvo, ya no es nada, ya no existe.
Ahora no es más que una chica normal. Una chica normal que una vez tuvo un aura brillante, pero que la sociedad ha destruido porque no es algo que entrase en un modelo estándar.
Es como modelar una obra de arte, una obra de arte en la que el artista ha dejado toda su alma , pero como la mayoría no la entienden, el autor decide cambiar en lo que el cree quedando todo el mundo satisfecho, todos menos él.
Ya Annie no me podrá volver a ver. Dudo que me recuerde, seguramente acabaron por convencerla de que todo había sido su imaginación y ella habrá pensado que solo fue un problema más de una cría.
Supongo que todos los escritores escriben este tipo de historias para que el mundo las vea desde el punto de vista de la persona que aún no sabe si todo fue real o no. Pero no tienen ni idea de lo que duele, cuando tú sabes la verdad, y la verdad es que tú eres el personaje al que creen un sueño, o un delirio o simplemente, una imaginación. No saben lo que duele ser el personaje olvidado de la historia. No se han parado a pensar en que el protagonista no es al único al que le rompen el corazón. Veo a Annie feliz, sonríe y ríe, está celebrando que ya es su cumpleaños con sus amigos, como haría cualquier chica normal. Apenas me doy cuenta de que mis lágrimas resbalan desde hace tiempo por mis mejillas cuando una de las amigas de Annie se queda mirando al suelo.
Su amiga dice: “¡Mira! Está chispeando, espero que no llueva.” sin saber que esa lluvia eran mis lágrimas.
Me veo bastante machacado como para dar la vuelta. Ya no puedo hacer nada, aunque quiera, porque Annie ya no me ve ni me recuerda, ya ni siquiera es Annie, y su aura al igual que ella, ha cambiado. Veo a un chico acercarse y besa a Annie. Noto como cada pedazo de mi estúpido corazón cae al suelo junto a mis lágrimas ya frías, pero esta vez nadie lo nota.
“Feliz cumpleaños, te quiero.” En un segundo toda posible esperanza se ha convertido en una pesadilla. ¿Por qué me deparabas esto destino? ¿Te gusta tener juguetes? Es como ver a tu aliento rechazándote, te deja sin aire y mueres lentamente, mientras tu aliento le regala tu aire a otra boca, sin saber que sin ese aire no puedes sobrevivir.
Por un momento me entran ganas de partirle la cara a ese chico, pero realmente no tengo motivos. Ese chico está haciendo sonreír a Annie y eso me impide que pueda hacerle daño. Me veo hablando solo con la mirada perdida en algún lugar del suelo y llorando susurrando palabras que mi cerebro apenas puede comparar con el dolor. Noto que mi cuerpo se une a mi corazón y va al suelo. Cuando me doy cuenta
 Noelia está aquí, está hablando con Annie, está llorando, gritando y señalando. Parece enfadada, no sé que hace, no oigo lo que dice, estoy escuchando un zumbido intenso, creo que lo hace mi subconciente para proteger lo poco que ya queda de mi.
Intento taparle la boca porque Annie tan solo estaba celebrando su cumpleaños y debo entender que yo ya no soy más que un mal recuerdo en su memoria. Los amigos de Annie toman a Noelia por loca, le llaman chiflada y se alejan andando. Yo aún no he dicho nada, he perdido hoy demasiadas cosas como para que a mis palabras también se las llevase el viento.
Noelia me abraza fuerte llorando. He visto a Noelia llorar por muchas cosas, pero nunca por mi, nunca era yo al que tenían que consolar. Me pregunto qué es lo que acaba de pasar, cómo es posible que en unos segundos pase esto como si fuese un simple momento cotidiano más de la vida.
Noelia me dice que todo va a ir bien y me susurra cosas que se supone que deben aliviarme al oído, pero estoy demasiado cansado, y solo quiero irme de aquí, ya no puedo con mis sentimientos.
Solo quiero correr hasta que mis pies se evaporen en el aire.
Me levanto y salgo corriendo, y es ahí, con el viento de frente, cuando me doy cuenta se que estoy llorando, llorando como un crío asustado, y no puedo parar. Ya no sé ni en qué parte de la ciudad estoy, el mundo da vueltas a través de mi. No sabría decir si me he derrumbado en el suelo de este callejón oscuro queriendo o sin querer, pero no es algo que me importe mucho. Meto la mano ligeramente en mi bolsillo y encuentro la droga de la verdad y la quita-vergüenza. No serviría de nada tomármelas ahora pero me tomo todas las existencias que llevo de golpe. Realmente no sé que hago, me siento tan estúpido al pensar que Annie seguiría esperándome...
Me quedo llorando en el suelo del callejón por varias horas. Son las 5 de la mañana.
No sé lo que hago, le pego un puñetazo a la pared de cemento pero no siento nada, ni siquiera escucho nada. Es como una vida sin sentimientos y sin sonido. Solo veo sangre en la pared algo desconchada, miro mi mano y compruebo que la sangre venía de ahí. Tengo los nudillos morados despellejados y sangrando. No puedo volver a casa, ahí está James. Y cualquiera de la dimensión invisible me conoce, son las cinco de la mañana si, puede que todos estén dormidos pero en vez de eso me quedo en el callejón llorando más de lo que mi garganta y mis ojos me pueden permitir. Me quedo afónico y varias veces me entran arcadas de llorar porque mi lengua se ha hinchado. En un momento empieza a amanecer. ¿He estado llorando...toda la noche?
“Feliz cumpleaños Annie, te quiero.” Si, he estado llorando toda la noche.

martes, 10 de septiembre de 2013

La chica ciega es... ¿Annie?

Vuelvo de casa de Mery cuando encuentro por la calle a la chica ciega de hace ya tiempo. Cuando me pongo a pensar... Su pelo es...ocre. ¿Estaba mirando a Annie todo este tiempo y no me había dado cuenta? ¿Todo este tiempo no me había dado cuenta de que tenía a Annie frente a mi porque estaba demasiado ocupado pensando en Mery...? Me acerco corriendo y me quedo a centímetros de ella parado conteniendo el aliento y mi corazón.
Yo: A-annie?
Chica Ciega: ¿Quién eres...?
Y: T-tom
CC: Lo siento, no conozco a ningún Tom.
Y la chica se fue haciendo chocar su bastón contra las piedras incrustadas en el suelo, como castigándolas.
No es Annie, tal vez Noelia tenga razón y esté delirando. Mañana es su cumpleaños, y no la tengo.
Debo ser un estúpido, el mayor estúpido que hay sobre la tierra. ¿Cómo pude dejarla marchar? ¿Cómo prometerle que nada malo iba a pasar? ¿Cómo pude amarla sabiendo que sería destrozar cada instante feliz del resto de su vida? Hay normas muy estrictas en la dimensión invisible, están ahí por algo, y yo las desobedecí. Es extraño ver como cuando amas todo el mundo te ve como un villano, y cuando matas en la guerra todos te ven como un héroe.

9-9-13 Más tarde.


Me entero de que Mery se ha desmayado, tengo que ir a verla, no quiero que esté mal.
Me cuelo en su casa por una ventana abierta y la veo dormida en la cama. Parece un ángel...Ah no, mierda, es un semi-ángel... Pero está preciosa.
Me doy cuenta de que está ardiendo. Intento que le baje la temperatura pero nada, no sé que hacer, tengo miedo de que le pase algo. Cojo una toalla la humedezco y empiezo a darle toques en la frente con la esperanza de que le baje la temperatura. Cuando me doy cuenta Mery está llorando dormida, no sé por qué llora y me siento estúpido cuando intento averiguarlo en vez de intentar que pare. Le seco las lágrimas pero no para y verla así me produce escalofríos. Le beso deseado que no esté soñando nada malo y por suerte no se despierta así que decido cuidar un poco también a Mio, le dejo comida y agua y vuelvo a humedecer la toalla. Al volver compruebo que Mery ya no tiene la temperatura tan alta, no sé si tiene fiebre o simplemente tiene calor.
Mery empieza a llorar otra vez, ¿por qué llora siempre cuando duerme? No lo sé pero no quiero verla mal. Le aparto un mechón de pelo de la cara y la beso deseando perderme en ella pero me ha encontrado.
“¿Tom?” Mery se ha despertado. Por un momento me pongo muy nervioso pero al cabo de un poco consigo contarle que había oído que se había desmayado y había venido a cuidarle.
Recuerdo que echan una película de piratas del caribe en la televisión, a lo mejor eso anima a Mery, sé que le gusta Johnny Deep.
Vamos a ver la película y cuando acaba Mery me pregunta que si voy a dormir allí. Digo que si. No quiero arriesgarme a que se ponga peor, así que cojo unas mantas y duermo en el sofá.
A mitad de la noche me despierto y voy a ver si está bien, me la encuentro llorando dormida, otra vez. Le vuelvo a secar las lágrimas y vuelvo a cometerla imprudencia de besarle. No tengo un plan B si se despierta pero no puedo evitarlo. No se despierta y siento un alivio inmenso en mi interior, no sé que excusa tendría que crear si se despertase. “Hola Mery, he venido en medio de la noche cual violador y te he besado mientras dormías, y ya lo he hecho más veces.” No...Definitivamente esa no sería una buena excusa. Veo que Mery sonríe y eso me consuela pero no quiero bajar la guardia aún así que para asegurarme de que está bien decido dormir con ella. Me meto en su cama y le abrazo no sé si por bien mio o suyo. No pienso en nada, solo la oigo respirar y la abrazo deseando no tener que soltarla nunca, porque mi experiencia me ha enseñado que si dejo las cosas ir probablemente no vuelvan nunca.

lunes, 9 de septiembre de 2013

9-9-13

Las cosas me pasan siempre sin darme cuenta con Mery, no lo entiendo. Llego con un bote de helado y cuando puedo darme cuenta le estoy dando mordisquitos en el cuello. Ahora besos. Ahora más besos. Ahora estoy subiendo hasta sus labios...Dios, ¿qué me pasa? Annie... Su cumpleaños es dentro de dos días pero ahora es como si no existiera, como si de repente Annie, la guerra...como si de repente todo eso hubiese dejado de existir. No, no puedo, sé que ya es demasiado tarde, sé que ya no lo puedo parar, no me puedo parar. La estoy besando. Y la sigo besando y sigo y sigo y de alguna manera ya no sé nada. Ya no sé quien soy de dónde vengo ni lo que iba a hacer y consigo parar.
Tom, ¿qué haces? ¿Qué haces...? Me pongo muy rojo, tartamudeo, a penas escucho en mi cabeza lo que dice Mery porque estoy demasiado sorprendido de lo que acabo de hacer, decido hacer lo único que se puede hacer en estos casos. Una retirada inteligente, Tom, sal de ahí cagando leches. Estoy muy nervioso. Me levanto pido perdón y salgo de ahí intentando que Mery no va lo rojo que me he puesto lo más rápido posible. Voy corriendo a casa, literalmente. Y cuando llego me tiro a la cama aún en shock. "Tom, ¿qué has hecho?"

sábado, 7 de septiembre de 2013

4 Días

En los últimos días no he tenido fuerzas para escribir en el diario. Dentro de cuatro días es el cumpleaños de Annie y no puedo evitar pensar en ella, no cuando sé que hace dos años estaba abrazándola y no cuando sé que seguramente ella siga acordándose de mi.
Ayer volví a la dimensión invisible con Elie. Y vi la foto de Annie en la pared de siempre.
Los ojos de Mery se parecen a los suyos.
Ayer tuve un mal día, primero me puse a llorar estando con Elie por mis padres y después me puse a llorar estando con Mery por Annie.
Aún estoy un poco confuso de lo de ayer. Llegué a casa de Mery y estaba muy borracha. No recuerdo bien como pasó pero empecé a llorar y Mery me abrazó y me dijo "Te quiero." No sé como reaccionar a esas cosas, y menos a 4 dias del cumpleaños de la que se supone que aún sigue siendo mi novia. Es como que alguien desaparezca y le tengan que dar por muerto sin encontrar el cadáver. No sé que hacer. Noelia me dice siempre que le de una oportunidad pero eso sería como admitir que Annie está muerta en un sentido metafórico. Se me amontonan las cosas y siento que todo ese peso me asfixia.

lunes, 2 de septiembre de 2013

2-9-2013

Bajo del avión y vuelvo camino a casa. Cuando ya estoy en la puerta con las llaves veo a Lucas. Me cae bien ese crío. Estoy hablando con él sentado en el escalón cuando la chica ciega sale de la casa de enfrente. Esa chica... Me intriga muchísimo. Me fijo en como su pelo ocre le cae por los hombros y por un momento parezco hipnotizado, tanto que Lucas me chasquea los dedos en la nariz. Me gusta ver como este crío consigue que le respeten, a pesar de haberlo pasado mal con los matones de su colegio, es lo que hace que su aura sea tan especial. Veo que la chica ciega empieza a agudizar el oído y llama a Lucas rápidamente. Se van los dos y me pregunto por qué esa chica se ha alarmado tanto. Recuerdo que dentro de ocho días será el cumpleaños de Annie. Decido no pensar mucho en eso. Tal vez visite a Mery.