Me entero de que Mery se ha desmayado,
tengo que ir a verla, no quiero que esté mal.
Me cuelo en su casa por una ventana
abierta y la veo dormida en la cama. Parece un ángel...Ah no,
mierda, es un semi-ángel... Pero está preciosa.
Me doy cuenta de que está ardiendo.
Intento que le baje la temperatura pero nada, no sé que hacer, tengo
miedo de que le pase algo. Cojo una toalla la humedezco y empiezo a
darle toques en la frente con la esperanza de que le baje la
temperatura. Cuando me doy cuenta Mery está llorando dormida, no sé
por qué llora y me siento estúpido cuando intento averiguarlo en
vez de intentar que pare. Le seco las lágrimas pero no para y verla
así me produce escalofríos. Le beso deseado que no esté soñando
nada malo y por suerte no se despierta así que decido cuidar un poco
también a Mio, le dejo comida y agua y vuelvo a humedecer la toalla.
Al volver compruebo que Mery ya no tiene la temperatura tan alta, no
sé si tiene fiebre o simplemente tiene calor.
Mery empieza a llorar otra vez, ¿por
qué llora siempre cuando duerme? No lo sé pero no quiero verla mal.
Le aparto un mechón de pelo de la cara y la beso deseando perderme
en ella pero me ha encontrado.
“¿Tom?” Mery se ha despertado. Por
un momento me pongo muy nervioso pero al cabo de un poco consigo
contarle que había oído que se había desmayado y había venido a
cuidarle.
Recuerdo que echan una película de
piratas del caribe en la televisión, a lo mejor eso anima a Mery, sé
que le gusta Johnny Deep.
Vamos a ver la película y cuando acaba
Mery me pregunta que si voy a dormir allí. Digo que si. No quiero
arriesgarme a que se ponga peor, así que cojo unas mantas y duermo
en el sofá.
A mitad de la noche me despierto y voy
a ver si está bien, me la encuentro llorando dormida, otra vez. Le
vuelvo a secar las lágrimas y vuelvo a cometerla imprudencia de
besarle. No tengo un plan B si se despierta pero no puedo evitarlo.
No se despierta y siento un alivio inmenso en mi interior, no sé que
excusa tendría que crear si se despertase. “Hola Mery, he venido
en medio de la noche cual violador y te he besado mientras dormías,
y ya lo he hecho más veces.” No...Definitivamente esa no sería
una buena excusa. Veo que Mery sonríe y eso me consuela pero no
quiero bajar la guardia aún así que para asegurarme de que está
bien decido dormir con ella. Me meto en su cama y le abrazo no sé si
por bien mio o suyo. No pienso en nada, solo la oigo respirar y la
abrazo deseando no tener que soltarla nunca, porque mi experiencia me
ha enseñado que si dejo las cosas ir probablemente no vuelvan
nunca.

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