Oigo a Yequi decirle a Noelia que Mery
ha desaparecido. Salgo a buscarla, está lloviendo a cántaros.
Dios, Mery no aparece, llevo buscándola
demasiado tiempo, estoy demasiado cansado. Vuelvo a casa y me
encuentro a Mery dormida en mi sofá.
Dios, está en pijama, no lleva ni
zapatos, está empapada y congelada. La llevo a mi cama y decido
quitarme la chaqueta y ponérsela para que entre en calor. Sigue
helada.
Está temblando. La abrazo intentando
darle calor como pueda, se despierta, está muy débil. Ya parece no
estar muerta de frío, intento besarla y abrazarla cada vez que
puedo, tengo miedo a que se ponga peor. Empiezo a notar el cansancio
de las horas buscando a Mery y al parecer me afecta al cerebro porque
cuando me quiero dar cuenta estoy besando a Mery y bajando la mano
más de lo que debería. Me doy cuenta de que no lleva pantalones
porque le preste una camisa mía, le queda muy grande, pero aún así
no hace la misma función que un vestido. e estoy pasando de la
raya, lo sé, pero no puedo evitar que me guste sentir su piel. Se me
pasa por la mente meter la mano bajo la camisa y mi mano muere. Se
queda quieta, ya ni sube ni baja. Me gusta que me abrace, me gusta
verle dormida, me gusta...Demasiado. Le acaricio el pelo con miedo a
despertarla y acabo yo dormido. Ojalá pudiera dormir todas las
noches así con ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario