lunes, 9 de septiembre de 2013

9-9-13

Las cosas me pasan siempre sin darme cuenta con Mery, no lo entiendo. Llego con un bote de helado y cuando puedo darme cuenta le estoy dando mordisquitos en el cuello. Ahora besos. Ahora más besos. Ahora estoy subiendo hasta sus labios...Dios, ¿qué me pasa? Annie... Su cumpleaños es dentro de dos días pero ahora es como si no existiera, como si de repente Annie, la guerra...como si de repente todo eso hubiese dejado de existir. No, no puedo, sé que ya es demasiado tarde, sé que ya no lo puedo parar, no me puedo parar. La estoy besando. Y la sigo besando y sigo y sigo y de alguna manera ya no sé nada. Ya no sé quien soy de dónde vengo ni lo que iba a hacer y consigo parar.
Tom, ¿qué haces? ¿Qué haces...? Me pongo muy rojo, tartamudeo, a penas escucho en mi cabeza lo que dice Mery porque estoy demasiado sorprendido de lo que acabo de hacer, decido hacer lo único que se puede hacer en estos casos. Una retirada inteligente, Tom, sal de ahí cagando leches. Estoy muy nervioso. Me levanto pido perdón y salgo de ahí intentando que Mery no va lo rojo que me he puesto lo más rápido posible. Voy corriendo a casa, literalmente. Y cuando llego me tiro a la cama aún en shock. "Tom, ¿qué has hecho?"

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